lunes 30 de noviembre de 2009

Contra a violencia de género.

NAGORE SOMOS TODOS

Acaba de ser juzgada y condenada en la audiencia de Pamplona Nagore Laffage, una joven estudiante de Enfermería de veinte años.

El delito que había cometido y del que la considera culpable un jurado popular formado por seis mujeres y tres hombres fue el de ejercer su derecho a vivir en libertad, a ser respetada como mujer y a decir si o no a los hombres sin miedo.


Nagore no pudo defenderse de los cargos que se le imputaban porque su víctima, Jose Diego Yllanes, un psiquiatra de 27 años que trabajaba en el mismo lugar donde Nagore hacía sus prácticas, obcecado por la actitud beligerante de Nagore a la hora de hacer ejercicio de su derecho a vivir en una sociedad igualitaria y justa, se sintió amenazado e impelido a golpearla salvajemente y después estrangularla con una sola mano.


Por todos estos hechos delictivos, el jurado sentó en el banquillo a Nagore e hizo recaer sobre ella la responsabilidad de su muerte, porque, sin duda, Nagore estaría viva si no se hubiera ido con José Diego Yllanes, al que solo conocía de vista del trabajo, confiando en disfrutar sanamente de su compañía en una noche de San Fermines, con la pasión y alegría de vivir propias de su edad; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no hubiera besado en el ascensor a Jose Diego Yllanes confiando en que un hombre de aproximadamente su edad, que había tenido todas las oportunidades en la vida para ser una persona decente, un médico del hospital en el que trabajaba, iba a entender sus besos como lo que eran, ganas de pasarlo bien juntos, jóvenes e iguales, y no que podían ser interpretados como el deseo de una "relación apasionada" que consistía en "quitarle la ropa de forma brusca, rompiendo la trabilla del pantalón, un tirante del sujetador y el tanga por tres sitios"; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no se hubiera sentido por ello agredida sexualmente, vejada por la actitud violenta de Jose Diego Yllanes, y si hubiera acatado con docilidad sus deseos en lugar de resistirse y ejercer su derecho a decir no; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no hubiera esperado ingenuamente que Jose Diego Yllanes, un hombre joven, médico, con una educación privilegiada, respetaría su decisión en lugar de sentirse amenazado pues, ella, Nagore, "podría destruir su carrera y denunciarle"; porque, sin duda, Nagore estaría viva si Jose Diego Yllanes no se hubiera visto impelido a reaccionar "tapándole la boca para evitar que gritara y a golpearla de manera deliberada y repetidamente en diversas partes del cuerpo"; porque, sin duda, Nagore estaría viva si se hubiera dejado golpear en silencio y no hubiera tenido la desfachatez de intentar defenderse y arañar a Jose Diego Yllanes; porque, sin duda, Nagore estaría viva si no se hubiera rebelado frente a una situación a todas luces injusta y su rebeldía no hubiera obcecado hasta tal punto a Jose Diego Yllanes como para que "presionara con su mano el cuello de Nagore, produciéndole la asfixia y la muerte", ni como para que, después, intentara trocear su cadaver, le cortara un dedo, introdujera su cuerpo en bolsas, limpiara el piso, cogiera el coche de su padre y arrojara el cuerpo de Nagore en un paraje cercano a Pamplona.


Por cometer todos estos delitos, Nagore acaba de ser juzgada y condenada por un una parte de un jurado popular que, pasando por alto las pruebas presentadas por la policía foral y los médicos forenses y las declaraciones de los testigos dio crédito a la versión de Jose Diego Yllanes y consideró que su muerte no había sido un asesinato sino un homicidio con atenuantes. Nagore murió por segunda vez cuando por segunda vez se le negó, ahora con una sentencia legal, su derecho, el de todas las mujeres, a vivir libres e iguales a los hombres, a ser respetadas y a poder decir si o no sin miedo.


Con Nagore, nos sientan a todas en el banquillo.
Muchos tertulianos, y también tertulianas, ya lo han manifestado en televisión y radio : "La muerte de Nagore debe servir para enseñar a las mujeres a ser más prudentes". La responsabilidad, recae, una vez más, sobre nosotras. Las mujeres debemos vivir con miedo y educar en el miedo a nuestras hijas para que no las maten, porque si las matan será culpa de ellas y de nosotras, por su actitud y la nuestra, por su aspecto o por su comportamiento y su muerte no será un asesinato, tan solo "un hecho trágico", como definió la de Nagore el abogado de Jose Diego Yllanes, ilustre penalista de la universidad de Navarra.


Pero si de verdad las mujeres podemos aprender algo de la muerte de Nagore y de este lamentable e injusto juicio es que tenemos la responsabilidad de ser tan prudentes como para enseñar a nuestras hijas no a vivir atemorizadas sino a luchar por sus derechos, a luchar por ser libres e iguales a los hombres y poder disfrutar del sexo y del amor sin miedo; a luchar por no tener que morir por ello, como Nagore.


Fdo: Lunes lilas. Isabel Alba. Escritora. DNI es 2703759V

domingo 29 de noviembre de 2009

Cela donó todos sus órganos, menos la boca y el culo


La Donación de mis órganos ...

Quiero el día que yo muera
poder donar mis riñones,
mis ojos y mis pulmones.
Que se los den a cualquiera.

Si hay un paciente que espera
por lo que yo ofrezco aquí
espero que lo hagan así
para salvar una vida.
Si no puedo respirar,
que otro respire por mí.


Donaré mí corazón
para algún pecho cansado
que quiera ser restaurado
y entrar de nuevo en acción.

Hago firme donación
y que se cumpla confío
antes de sentirlo frío,
roto, podrido y maltrecho
que lata desde otro pecho
si ya no late en el mío.

La picha yo donaré,
que se la den a un caído
y levante poseído
el vigor que disfruté.
Pero pido que después
se la pongan a un jinete,
de los que les gusta brete.
Sería eso una gran cosa
yo descansando en la fosa
y mi picha dando fuerte.

Entre otras donaciones
me niego a donar la boca.
Pues hay algo que me choca
por poderosas razones.
Sé de quién en ocasiones
habla mucha bobería;
chupa lo que no debía
y prefiero que se pierda
antes que algún comemierda
mame con la boca mía.

El culo no donaré,
pues siempre existe un confuso
que pueda darle mal uso
al culo que yo doné.
Muchos años lo cuidé
lavándomelo a menudo.
Para que un cirujano boludo
en dicha trasplantación
se lo ponga a un maricón
y muerto me den por el culo.

miércoles 25 de noviembre de 2009

Los verdaderos piratas


JOAQUIM SEMPERE
En 1991 se hundió el orden político de Somalia, país que sucumbió a una guerra civil empeorada por la intervención estadounidense. El colapso político dejó la sociedad somalí sin defensas, situación que fue aprovechada por navíos procedentes de Europa, Estados Unidos, China y otros países para verter en sus aguas grandes cantidades de residuos tóxicos y radioactivos. El abuso se hizo visible cuando, en 2005, un tsunami depositó en las playas y costas somalíes bidones corroídos y otras muestras de estos residuos. Según el
enviado de las Naciones Unidas en Somalia Ahmadou Ould-Abdallah, la porquería tóxica acumulada en pocos días por la catástrofe marina provocó úlceras, cánceres, náuseas y malformaciones genéticas en recién nacidos y, al menos, 300 muertes.
Pero las desgracias no terminan ahí. Aprovechando el desgobierno, una multitud de barcos de pesca empezó a faenar en las aguas frente al país, incluidas sus aguas territoriales. En 2005 se calculó que pescaron allí unos 800 barcos de distintos países, muchos de ellos europeos y, más específicamente, españoles. Se estima que los ingresos generados durante un año por esta pesca extranjera ilegal ascendía a 450 millones de dólares. El resultado fue la rápida disminución de unas reservas pesqueras que eran el principal recurso para las comunidades de pescadores del país, catalogado como uno de los más pobres del mundo.
Un reportaje de Al Yazira informa de que grupos de somalíes trataron de constituir un cuerpo autodenominado “Guardacostas Voluntarios de Somalia”, reuniendo dinero con el que pagar a la empresa estadounidense Hart Security, que se dedica a entrenar y formar luchadores y mercenarios por todo el mundo –y que, años más tarde, ha actuado como mediadora para el cobro de rescates en aquellas mismas aguas: ¡negocio redondo!–. Al parecer, hubo intentos de esos guardacostas voluntarios de negociar con los buques de pesca extranjeros para que dejaran de faenar o pagaran un impuesto para seguir haciéndolo, intentos que resultaron fallidos. El desenlace final fue lo que hoy se califica como piratería somalí. En un país plagado de armas, desgarrado por bandas rivales y sometido a una situación económica desesperada, un desenlace así no debería sorprender. A la vista de lo anterior es legítimo preguntarse: ¿quiénes son, en esta historia, los verdaderos piratas?
Hay en España quien propone que los atuneros españoles (que son sobre todo vascos) lleven militares a bordo para disuadir a los piratas. En el Parlamento vasco, los votos del PP y el PNV han hecho posible el pasado 8 de octubre aprobar una moción en esta línea. El Congreso ya lo había descartado meses antes arguyendo que la legislación española no lo permite. Francia sí lo permite, y hace tiempo que en el Índico los barcos de pesca franceses llevan militares a bordo. Pero esta diferencia es de detalle: ambos países lograron que el 10 de diciembre de 2008 los ministros de Defensa de la Unión Europea aprobaran la llamada Operación Atalanta contra la piratería somalí, y que se diera luz verde al envío de entre 6 y 10 buques de guerra para “garantizar la seguridad” en el golfo de Adén con el mandato de vigilar las costas de Somalia, “incluidas sus aguas territoriales”.
Estos hechos muestran que el colonialismo no sólo no ha muerto, sino que está tomando nuevos bríos. Y un nuevo aspecto marcado por la crisis de recursos naturales, en este caso la pesca. Las flotas pesqueras de los países ricos, compuestas por buques con capacidad para moverse por todos los mares del mundo, esquilman un caladero tras otro: son las principales culpables de la sobrepesca que desde hace años viene destruyendo la capacidad de regeneración de las especies marinas y preparando un colapso de las capturas a escala mundial. Las primeras perjudicadas son las poblaciones de los países pobres que dependen de la pesca local: ellas carecen de flotas potentes para pescar lejos de sus costas. El caso somalí es uno de los más sangrantes por las circunstancias políticas internas, pero no es el único.
España está recuperando sus blasones imperiales contribuyendo a empobrecer a uno de los países más pobres del mundo. Al hacerlo no sólo comete una injusticia, sino que practica una política sin futuro también para sus habitantes. Porque cuando ya no haya caladeros por explotar en ningún rincón del mundo, ¿qué harán nuestros marineros y pescadores?
Es una indignidad aprovecharse de un país desangrado por una guerra civil y luego mandar a los soldados a defender una causa indefendible que no hace más que profundizar la tragedia de ese pueblo. Y si se quiere mirar desde otra óptica, ¿cuánto nos cuesta mantener la dotación de dos buques de guerra, un avión y 395 efectivos de
la Marina española que tenemos destacados en la zona?
El caso tiene su moraleja. Un país desarrollado como España no debe, tras agotar sus propios recursos pesqueros, expandirse por los mares del mundo privando a otras poblaciones más pobres de sus medios de subsistencia, porque agrava la situación de esas poblaciones y las empuja a una resistencia que desemboca en aventuras violentas y salidas militares. La solución hay que buscarla en casa, adaptándose a unos ecosistemas dañados y gestionándolos mejor (por ejemplo, con la piscicultura como alternativa a la pesca), y adoptando medidas previsoras para que nadie se quede sin trabajo y sin fuente de ingresos. Es inquietante que se esté haciendo exactamente lo contrario: optar por la huida hacia delante y por un neoimperialismo ecológico reforzado militarmente que sólo puede redundar en un empeoramiento de la situación.
Joaquim Sempere es Profesor de Teoría Sociológica y Sociología Medioambiental de
la Universidad de Barcelona


lunes 16 de noviembre de 2009

LO QUE SUFRE EL CAMPO DE MENORCA


“Hoy día tener ganado es un pozo sin fondo”
Ángeles M. Obispo     Maó
Diego Pons Marqués a sus 55 años es “l’amo” de S’Aranjassa, un predio de unas 75 hectáreas cuyas trabajadas tierras verdean y recortan las faldas de El Toro junto al Camí d’en Kane, dedicado desde hace 63 años a la producción de queso artesanal con denominación de origen. Diego es la tercera generación de su familia que cuida y vive de este “lloc”, que con orgullo espera en un futuro pueda ser atendido por uno de sus hijos, Toni, de 24 años, un apasionado de la payesía.

“L’amo” de S’Aranjassa acudirá el próximo viernes día 20 a la concentración convocada de forma unitaria en Maó por todas las organizaciones agrarias de la Isla, preludio de otra manifestación de carácter nacional que tendrá lugar en Madrid un día más tarde en demanda de “precios justos” para el sector. Diego comenzó a trabajar la tierra a los once años ayudando a su padre “a labrar con un mulo”, desde entonces todo ha cambiado, reconoce, con demasiada rapidez, pero asegura que nunca ha vivido una situación tan crítica como la actual. Los precios que se pagan a ganaderos y agricultores se han hundido y los costes de producción han aumentado de forma desorbitada. Ser payés es más duro y difícil que nunca y se ha convertido en una profesión de supervivientes.

Apenas existe ahorro
Diego tiene 45 vacas, “suficientes” para vivir del queso y sacar un sueldo digno. Aunque intenta ser autosuficiente (dos terceras partes del predio las dedica a pastos y la otra al cultivo de cereales), los gastos apenas dejan lugar al ahorro.

“De la vaca vive el mecánico, el veterinario, GESA ( compañia electrica ), la cooperativa... y en último lugar mi familia”, relata. “Si tienes una avería grande, necesitas los terneros de la temporada para pagarla”, añade contrariado. Pero desgraciadamente el precio de la carne también está por los suelos. “Tener ganado es un pozo sin fondo”, sentencia, mientras rememora tiempos mejores. “Antes yo mismo ponía el precio a los terneros de siete meses que vendía. Un año me pagaron 75.000 pesetas por cada uno, fue un buen negocio. Ahora apenas los vendes por 35.000 si tienes suerte. Una vaca que ahora cuesta cien euros antes la vendías por 115.000 pesetas.

Un lechón lo pagan ahora a 16 euros y antes a 12.000 pesetas. El ganado ya no vale nada... El problema es que parte de ese dinero extra se utilizaba para mejorar el predio, porque entonces no había casi subvenciones, e incluso ahorrabas dinero, y ahora no puedes”, reflexiona y calla en un intento de comprender las causas de este desplome en sus precios cuando todo lo demás sube y cuando su esfuerzo y sacrificio es el mismo o más los 365 días al año. “Creo que antes de traer carne de fuera deberíamos consumir la de aquí. Todos sabemos cómo se ha alimentado nuestro ganado y la calidad de la carne ”, plantea el payés, convencido de que la solución al problema debe pasar por apoyar y potenciar el producto autóctono, más fresco y por tanto de mayor calidad.

Queso artesanal de calidad
“Nosotros tenemos la suerte de que vivimos del queso, y ahora se paga bien si hay calidad, y por ella trabajo. Hace 12 años pensamos en vender leche, pero mi mujer dijo que perderíamos dinero y no lo hicimos. Acertó de lleno, tal y como están las cosas ahora”, comenta. “L’amo” de S’Aranjassa reconoce que a pesar de los malos momentos que vive el campo no se plantea abandonar su profesión, “aparte de que me gusta, dónde voy con 55 años”, replica. “Ya he superado muchos golpes en esta vida. Un año de fuerte sequía lo pasamos tan mal que todos los ahorros de la familia se fueron a pique”, recuerda, mientras elogia y reconoce el impagable apoyo y trabajo de su mujer fuera y dentro de casa. “Un predio sin una ‘madona’ no se salva”, dice categórico. Catalina Pons, la “madona” de S’Aranjassa, ayuda a su marido en la elaboración del queso artesanal que desde hace 63 años esta familia vende a Quesos Torralba en Alaior. Ella escucha atenta las palabras de su marido y asiente, sabedora del sacrificio que ambos han hecho y hacen día a día para sacar adelante a sus tres hijos; Diego, Toni y Catalina.

El hijo recoge el testigo
Precisamente Toni será quien con toda probabilidad recogerá el testigo de su padre y seguirá la ancestral tradición familiar de la payesía; de hecho ya trabaja con su progenitor. “Me gusta el campo. Lo he dejado todo por este oficio”, advierte. Lo suyo es vocacional y no hay marcha atrás a pesar de que la juventud de hoy día rechaza mayoritariamente los trabajos que no dejan tiempo para el ocio y la diversión. “Sé que no tendré fines de semana, pero es algo que en casa he visto siempre, no es nuevo para mí, me gusta lo que hago”, argumenta. “Mi familia tiene mucho cariño a esta tierra. Mi bisabuelo ya la trabajaba y si puedo seguiré cuidándola aunque los precios bajen”, añade.

Toni también es realista y reconoce que la rentabilidad del campo ha caído en picado en los últimos tiempos, el devenir del sector es incierto y por eso también asistirá junto a su padre a la concentración para reivindicar “precios más justos”. Diego le mira con orgullo de padre. “Cuando mi hijo me comentó que quería trabajar el campo me puse contento. No sé cómo será el futuro, pero tengo la confianza de que la situación cambie a mejor”. 




viernes 6 de noviembre de 2009

ESQUELA DE LOS DIFUNTOS ESPAÑOLES

ESQUELA


Rogad a Dios por caridad por el alma de

don Aumento de Sueldo,
desaparecido en España en edad avanzada,

víctima de doña Subida de Precios,

que conducía su vehiculo con atronadora velocidad,

debido al nuevo carburante del plan de Desarrollo.

R.I.P.

Su afligida esposa doña Modesta Paga Extraordinaria,


hijos don Anticipo, doña Vergüenza (ausente),

doña Deuda Perpetua y don Ayuno Forzoso,

hijos políticos doña Esperanza Frustrada,

doña Letra Vencida y doña Necesidad Urgente,

primos, productores y demás familiares ,

ruegan una oración piadosa en recuerdo.

Rogamos la asistencia a la conducción del cadáver
desde la casa mortuoria del Ministerio de Trabajo

al cementerio de la Esperanza Perdida.

Varios excelentísimos ministros han concedido

buenas palabras en la forma acostumbrada.

90 días de indulgencia recitando la siguiente oración:

ORACIÓN


'Padre nuestro que estás en la Moncloa, santificado sea tu nombre

y no el Plan de Desarrollo que nos está arruinando,

hágase tu voluntad y la de tus Ministros, que nos estáis explotando, perdónanos nuestras deudas que nos están aumentando,

así como nosotros perdonamos a los que nos están robando,

y no nos dejes caer en la tentación

de buscar otro empleo que estamos necesitando.

Amén.



JACULATORIA

Bienaventurados los que viven del sueldo base,

porque pronto verán a Dios.